domingo, 3 de octubre de 2010

Episodio 2 - Noche

Libro 1 - Un planeta marchito

Capitulo 1 - Atardecer

Episodio 2 - Noche

Desde la "seguridad" de mi refugio, no digno de ser llamado hogar, observe como la lluvia cesaba poco a poco. En esos momentos mi mente estaba fuera de mi cuerpo, mis ojos veían al exterior pero no observaban, mis oídos sentían el sonido del exterior, mas no escuchaban. Y mi corazón hace mucho tiempo que se había detenido. Mientras la lluvia cesaba y la noche empezaba su dominio, mi mente se sumergía mas y mas en los recuerdos del pasado.

No se en que momento mi mente se desconecto del todo, o cuando yo perdí la capacidad de controlar el flujo de mis recuerdos. Solo recuerdo que volvía a sentir el ardor en la piel que la lluvia ácida causada, pero no era real: era solo el poder de los recuerdos. Recordaba cada olor, cada textura, cada sabor, cada sensación... recordaba todo lo que yo había sentido ese día. El dolor no se iba, en mi pecho aun estaba la cicatriz de ese día. Una cicatriz que también estaba en mi alma.

La revuelta ya llevaba un par de días de duración. Ninguna de las partes quería ceder, y solo había dos bandos: ellos o nosotros. Supongo que la gran mayoría no sabia porque luchaba, ya se les había olvidado, ya solo luchaban porque era lo único que se podía hacer, era lo único que podía desviar la atención de que el planeta se estaba secando y que la única manera de que se recuperara seria que nosotros desapareciéramos. Nadie estaba dispuesto a cambiar toda la sociedad para que el planeta curara, decidimos que moriríamos junto al planeta. En nuestros corazones solo estaba la vocecilla que decía que sobrevivieramos, que todo estaba bien si seguíamos vivos un día mas. No pensábamos en lo que haríamos mas allá de un par de días.

Aunque las cosas fueran mal, yo sabia porque luchaba, yo aun creía que el ser humano y el planeta podían vivir juntos. Seria un gran sacrificio para todos, pero al final obtendríamos un beneficio aun mayor. Y a mi lado estaba una gran mujer que hacia que luchara con mas animo por ese sueño. Incluso aunque las cosas parecieran irreales y no me creyeran, yo sabia que era posible, que nada es irreal. Sin embargo, esos pensamientos no detendrían la revuelta. Sabia que los "gobernantes" no se quedarían de brazos cruzados frente a tal reto.

Y al final, durante la noche, sucedió algo. Solo recuerdo que todo se ilumino y mi mente se desconecto, y cuando me desperté estaba tirado en el suelo, con una herida en mi pecho. No supe que paso con ella, desde ese día la he buscado día y noche; me acostumbre al mundo que se creo. Un mundo donde la única autoridad era aquella que tenia las armas, todos le obedecían porque era la única manera de seguir vivos. Y cada noche, antes de caer dormido me pregunto ¿Donde estas?
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Nota: Sea este episodio dedicado a un persona que se ha vuelto importante para mi. No importa que tan irreal parezcan las cosas, no importa que tan repentinamente sucedan, o que parezca que las cosas no estan bien: Solo importa que lo quieras hacer.

viernes, 27 de agosto de 2010

Episodio 1 - Lluvia

Libro 1 - Un planeta marchito

Capitulo 1 - Atardecer

Episodio 1 - Lluvia

Siempre que miraba al cielo nocturno, las mismas preguntas se me venían a la mente. Preguntas que una y otra vez llegan y asaltaban mi mente. Preguntas que hacían que muchas personas pensaran que yo llevaban las cosas muchos mas lejos de lo que normalmente se haría. No se si eso sea real o no, si sea bueno o malo; simplemente es parte de mi ser. Pero es algo que me hace diferente a todos los demás, que hace que busque la razón tras los actos de las personas.

La sociedad humana se ha ido haciendo cada vez mas una antisociedad a medida de la tecnología nos hizo ir separando de lo que realmente nos importaba. La tecnología en si no es la que esta mal, ella cumple muy bien con el objetivo que le fue impuesto, los que estamos mal somos nosotros; la tecnología cada vez avanzaba mas, y cada vez mas lo único que nos importaba era conseguir esa tecnología. A medida que íbamos consiguiendo mas y mas tecnología, nos íbamos reduciendo a lo que teníamos y no a lo que eramos. Ya no preguntábamos por el nombre que nos habían dado al nacer, sino por el nick que habíamos elegido cuando empezamos a conseguir tecnología. Y con el tiempo, ya ni eso. Cada persona se reducía a un conjunto de información que iba acumulando con el tiempo. Las relaciones entre personas cada vez se hacían mas instantáneas, cada vez mas rápidas; y entre mas rápidas se hicieran, mas lejos estaban unos de otros. Nadie conocía a nadie. Nadie quería conocer a nadie.

Y al final la sociedad se convirtió en una antisociedad. Un caos organizado, donde todos y cada uno de nosotros tenia su lugar. Todos y cada uno de nosotros sabia que es lo que tenia que hacer. Teníamos nuestro, en el cual ya ni teníamos que salir de casa. Aunque eso solo fue el principio del fin. Todos sabíamos que ese momento llegaría. Habría un momento en que la sociedad colapsaria. Y cuando la gran cantidad de tecnología marchito al planeta fue cuando dejamos de ser seres humanos.

En medio de la lluvia ácida, causada por esa tecnología que se suponía que nos daría bienestar, fue donde los seres humanos nos convertimos en animales. Esa misma lluvia que cae sobre lo que es ahora mi "hogar".

viernes, 20 de agosto de 2010

Episodio 0 - El final del fin

Nota del Autor: O sea yo. Este es un proyecto que he tenido desde hace mucho tiempo, aunque no creo que me haga famoso por el, simplemente es algo que nace desde mi ser el que lo escriba. A veces siento la necesidad de continuarlo, no dejar el proyecto de nuevo (esta seria la segunda o tercera vez, aunque me parece la mejor) tirado en un punto, o forzarle un final (aunque solo yo lo haya visto). Seria feliz con solo saber que una persona disfruto leyendo la historia, y que no solo se quede con lo que esta escrito, sino que sepa extraer una enseñanza, sea puesta conscientemente o no, de lo que este escrito.

Memorias de la muerte

Libro 1 - Un planeta marchito

Episodio 0 - El Final del Fin

Los seres humanos somos las criaturas mas interesantes entre los seres vivos que se hayan creado. Nos llamamos a nosotros mismos seres inteligentes, sin embargo desde el punto de vista en que yo lo veo, empiezo a sacar la conclusion de que definitivamente somos los seres mas tontos de todos.

Es curioso como las cosas se hacen mas claras a medida que la sangre que te queda dentro de las venas es cada vez menos, es como si el agujero en mitad del cuerpo, que te va quitando la vida poco a poco, actua como un tubo de escape para ir eliminando lo que tu negabas que fuera verdad. Es curioso como todas las creencias sobre la muerte que tenemos, como creemos que sera o como sera la actitud que tomemos cuando nos llegue el turno, se hacen nada cuando ya estamos en el proceso de perder la vida. Siento que cuando llegue al "otro lado" estare mas acompañado de lo que alguna vez estuve aqui, en este infierno de metal y concreto, en esta prision sin celdas y con menos esperanza que una con ellas, en este mundo que alguna vez fue azul. Porqué cuando llegue al otro lado, tengo la esperanza, la unica esperanza que he tenido en mi vida, de volverla a ver.

Mientras los ojos se me nublan, siento como el concreto pegado a mi espalda se va desvaneciendo, como la sangre, ya de un tono naranja gracias a la luz de las llamas que poco a poco se acercan a mi cuerpo, se va haciendo cada vez mas fria. Y tras la espesa capa de humo, producido por las llamas que envuelven a lo que una vez fue una ciudad, veo por primera vez en mi vida, no se si larga o corta, la luz de las estrellas. Y esa vision, aunque corta, me hizo entender cual era el significado de la esperanza.

Yo fui enseñado a mirar el cielo con desprecio; siempre que mirabamos el cielo nocturno, aunque ya no lo vieramos del todo oscuro, pensabamos en que las estrellas nos habian abandonado, en que habiamos sido pequeñas hormigas para el entretenimiento de esas estrellas, y que cuando habiamos dejado de ser interesantes, nos habian dejado de lado. Me enseñaron a buscar culpables por todo lo que estaba pasando. Fuimos los menos creyentes, pero al mismo tiempo jamas intentamos cambiar nuestro destino. Tal vez mi destino haya sido el que fuera capaz de elegir mi destino; aunque nunca sea recordado, elegi seguir este camino para que las mentes se reabrieran, para que el miedo que nos rodeaba fuera por fin acabado.

El unico destino que todos tenemos se siente cada vez mas cerca, y cada vez ella se ve mas cerca...